La exsecretaria de Salud de Tamaulipas, Gloria de Jesús Molina Gamboa, afirmó que durante su gestión, entre 2017 y 2022, los contratos económicamente relevantes de la dependencia eran controlados directamente por el entonces gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas.
La exfuncionaria hizo pública su versión al referirse a las denuncias penales relacionadas con contratos celebrados durante el periodo en que estuvo al frente de la Secretaría de Salud.
Molina Gamboa sostuvo que, al asumir el cargo, el entonces gobernador estableció una división de funciones, mediante la cual ella se encargaría de los asuntos técnicos y operativos, mientras que la proveeduría y los contratos con intereses económicos o políticos relevantes quedarían bajo control del Ejecutivo estatal.
De acuerdo con su declaración, recibió instrucciones a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas para adjudicar contratos de obra y servicios a empresas vinculadas con Grupo Industrial Permart y Joser, las cuales, según la exsecretaria, estaban relacionadas con compromisos económicos y políticos.
“Durante mi gestión recibí indicaciones directas del ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas para adjudicar contratos de obra y servicios a las empresas del Grupo Industrial Permart y Joser por compromisos económicos y políticos”, afirmó.
Molina señaló además a Alejandro Aguilar Pogner, quien se desempeñaba como subsecretario de Administración y Finanzas, como la persona que habría conocido y supervisado el cumplimiento de dichas instrucciones.
Las empresas mencionadas han sido vinculadas públicamente con Sergio Carmona Angulo, empresario tamaulipeco conocido como “El Rey del Huachicol”.
La exsecretaria reconoció que deberá responder por las responsabilidades que legalmente le correspondan por los contratos celebrados durante su administración; sin embargo, cuestionó que las investigaciones se concentren únicamente en funcionarios que ocupaban cargos subordinados y no alcancen a quienes, de acuerdo con su versión, habrían tomado las decisiones.
“No hago esto para evadir mis obligaciones, pues asumo la responsabilidad que corresponda. Sin embargo, no es justo que toda la responsabilidad se concentre en cargos subalternos, dejando fuera a quien daba las indicaciones y ejercía la máxima autoridad en la Administración estatal”, manifestó.
Los señalamientos colocan nuevamente bajo escrutinio la cadena de mando de la administración estatal encabezada por García Cabeza de Vaca y deberán ser contrastados y, en su caso, acreditados ante las autoridades correspondientes.
Hasta el momento, las afirmaciones de Molina Gamboa constituyen señalamientos de la exfuncionaria y no determinaciones judiciales sobre la responsabilidad de las personas mencionadas.

