Embarazos en menores de 15 años deben activar una alerta y atención integral: activista

Tampico, Tam.- Los embarazos en menores de 15 años deben generar una alerta y atención integral por parte de las familias, escuelas y autoridades, debido a los riesgos físicos y emocionales que representan para niñas que aún no se encuentran preparadas para asumir una maternidad, señaló la activista Martha de la Cruz, integrante de Mujer Manglar.

La activista consideró que uno de los factores que contribuyen a esta problemática es la falta de educación sexual, así como los tabúes que prevalecen dentro de algunas familias, por lo que llamó a abordar el tema de manera abierta y responsable.

De la Cruz advirtió que evitar hablar sobre sexualidad con niñas, niños y adolescentes no impide que tengan acceso a información, debido a que actualmente pueden encontrar contenidos de todo tipo mediante internet y dispositivos móviles.

> “En tanto tú le sueltas un celular a una niña o un niño, tú ya no puedes controlar la información que ellos van a tener”, advirtió.

Ante esta situación, destacó la importancia de que madres, padres y otros adultos responsables acompañen a los menores en la resolución de sus dudas y les proporcionen información adecuada sobre los cambios físicos y emocionales propios de su desarrollo.

Aclaró que brindar educación sexual no significa promover el inicio de una vida sexual, sino proporcionar herramientas para que niñas, niños y adolescentes conozcan su cuerpo, identifiquen situaciones de riesgo y puedan tomar decisiones informadas.

La integrante de Mujer Manglar subrayó que los embarazos en niñas menores de 14 años deben ser considerados un foco rojo y requieren una intervención inmediata para proteger sus derechos y garantizar atención médica y psicológica.

“Una niña no está preparada para ser madre, ni siquiera está preparada emocionalmente para llevar una relación activa”, afirmó.

Martha de la Cruz señaló que ante cualquier embarazo en una menor debe priorizarse su bienestar físico y emocional, además de garantizar el acompañamiento médico, psicológico y legal correspondiente, así como el acceso a las alternativas previstas por la normativa sanitaria vigente.