Tampico, Tam.-Un total de cinco parroquias pertenecientes a la Diócesis de Tampico han sido identificadas con algún nivel de riesgo en sus instalaciones, por lo que se realizan estudios y trabajos de reforzamiento para garantizar la seguridad de los feligreses.
El obispo de la Diócesis de Tampico, monseñor Margarito Salazar Cárdenas, explicó que se lleva a cabo una revisión de templos, capillas y salones parroquiales para detectar posibles problemas estructurales y determinar las acciones necesarias.
Detalló que las construcciones fueron clasificadas mediante un sistema de semáforo, de acuerdo con el nivel de riesgo. Algunas se encuentran en semáforo rojo, debido a que requieren atención urgente; otras están en amarillo, por presentar situaciones que no representan una emergencia inmediata, mientras que la mayoría se encuentra en verde.
De las cinco parroquias identificadas con algún tipo de riesgo, dos capillas permanecen cerradas por indicaciones de Protección Civil, mientras se realizan las reparaciones y trabajos de reforzamiento correspondientes. Estas casas de oración se encuentran en otros municipios de Tamaulipas que forman parte de la Diócesis de Tampico.
El prelado señaló que en algunos casos las comunidades han tenido que trasladar las celebraciones eucarísticas a espacios más seguros, como salones parroquiales u otras áreas que cuentan con mejores condiciones, mientras concluyen los trabajos.
“Ya he visitado tres de estas parroquias que ya tienen un reforzamiento a nivel de ingeniería para que pueda haber seguridad”, explicó el obispo.
Asimismo, informó que existen otras dos parroquias en las que actualmente se analiza el presupuesto necesario para llevar a cabo las obras de rehabilitación.
En cuanto a la Catedral de Tampico, monseñor Margarito Salazar indicó que también se realizan trabajos de mantenimiento y restauración, entre ellos reparaciones en algunas zonas de la fachada y renovación de paredes.
Agregó que próximamente se contempla la instalación de equipos de aire acondicionado, con la expectativa de que durante noviembre o diciembre puedan quedar concluidas diversas etapas de los trabajos.
El obispo destacó que todas estas acciones tienen como principal objetivo garantizar que los espacios destinados al culto puedan ser utilizados de manera segura por la comunidad católica.

