Tampico agota espacios en panteones y apuesta por la cremación

Tampico, Tamps.- Los tres cementerios municipales de Tampico han llegado a un punto crítico: ya no cuentan con espacios disponibles para nuevas inhumaciones tradicionales. La creciente presión demográfica y la saturación de los panteones obligan a las autoridades municipales a impulsar la cremación y la construcción de nichos como las principales alternativas para atender la demanda de servicios funerarios en la ciudad.
Así lo informó el regidor Martín Castellanos Castellán, presidente de la Comisión de Cementerios, quien explicó que diariamente reciben solicitudes de familias que buscan un espacio para sepultar a sus seres queridos, pero la disponibilidad prácticamente se ha agotado.
«Todos los días tenemos este incidente de que la gente nos pide algún lugar, alguna fosa. Ya no hay espacios en lo que vienen siendo los tres cementerios municipales», señaló.
El funcionario precisó que únicamente permanecen disponibles algunos espacios en el área común destinada a fosas temporales, las cuales son prestadas por un periodo de seis años; sin embargo, reconoció que incluso esa modalidad se encuentra cerca de su límite debido a la alta demanda.
Por ello, el Ayuntamiento mantiene como estrategia principal el desarrollo de un sistema de nichos para depositar urnas con cenizas, infraestructura que acompañará el crecimiento de la cremación como una opción cada vez más necesaria.
Castellanos indicó que el proyecto contempla inicialmente la instalación de 100 nichos, cuya comercialización en preventa comenzará una vez que la empresa encargada inicie las obras.
«La opción son los nichos. Va a haber suficientes nichos para que la ciudadanía tenga ese espacio en la cuestión de cremación», explicó.
Mientras tanto, advirtió que quienes deseen mantener el método tradicional de inhumación enfrentarán importantes limitaciones. En la práctica, las únicas posibilidades serán utilizar una fosa familiar previamente existente, adquirir una que algún particular decida vender o buscar espacios en municipios vecinos.
«En la cuestión de fosas ya no hay ningún espacio. Tendría que ser algún familiar que le preste una fosa o que alguien quiera vender una. De lo contrario, se va a optar por la cremación», afirmó.
El regidor precisó que esta realidad obliga también a promover un cambio cultural respecto a las formas de despedir a los seres queridos, pues el crecimiento urbano hace prácticamente imposible ampliar los cementerios existentes.
«También debe de existir la conciencia del bien morir, en donde descansen los restos de quien representó un ser querido», expresó.
Además del problema de espacio, Castellanos advirtió que muchas familias enfrentan dificultades económicas para costear un servicio funerario completo, situación que incrementa el interés por alternativas de menor costo.
Explicó que una sepultura tradicional puede representar un desembolso de entre 25 y 35 mil pesos, considerando la adquisición de la fosa, los servicios funerarios y otros gastos relacionados con el fallecimiento, incluidos los costos hospitalarios.
«A veces hay mucha gente que no tiene la cuestión económica para hacer una sepultura. Muchas veces opta por la cremación porque no cuentan con el capital necesario», comentó.
Ante ello, señaló que el municipio analiza mecanismos de apoyo social dirigidos a familias en situación vulnerable, mediante estudios socioeconómicos que permitan determinar los casos que requieran algún tipo de respaldo institucional.
No obstante, insistió en que el principal reto continúa siendo la falta de espacios físicos para nuevas inhumaciones, una problemática que, dijo, ya no tiene solución dentro de los actuales cementerios.
«Espacios en fosas ya no hay y, si quieren el método tradicional de sepultura, tendrían que recurrir a otros municipios aledaños», concluyó.