Tampico, TAM.- En Tampico, la comunidad educativa de la telesecundaria Escuela Telesecundaria Benito Juárez enfrenta una crisis que ya suma dos años sin servicio de energía eléctrica, situación que ha obligado a reducir horarios y pone en riesgo la continuidad escolar.
El director del plantel, Julio César Jaime Salinas, acompañado de varios padres de familia y alumnos con pancartas en mano protestaron en la paliza de Armas de Tampico y ahi informó que actualmente trabajan en horario recortado, pasando de la jornada habitual de invierno de 8:00 a 14:00 horas, a un esquema provisional de 8:00 a 12:00 horas, debido a las condiciones que impiden operar con normalidad.
Explicó que el problema central es la falta de un transformador funcional, además de una red eléctrica deteriorada por los años. Aunque existe la posibilidad de instalar un nuevo equipo, advirtió que no resolvería el problema de fondo si no se realiza una reconfiguración completa del cableado en la escuela.
“De nada sirve un transformador nuevo si toda la instalación eléctrica ya no funciona”, señaló el directivo, quien añadió que han solicitado apoyo a través del programa La Escuela es Nuestra, así como la intervención de personal de Obras Públicas.
Además del problema eléctrico, el plantel enfrenta otras afectaciones: la clausura del acceso principal por riesgo estructural, así como la posible demolición de un aula de usos múltiples, lo que agrava las condiciones de operación.
Ante la falta de respuesta por parte del ITIFE y autoridades municipales, padres de familia han manifestado su inconformidad y advirtieron que podrían bloquear el Libramiento Poniente como medida de presión.
El director indicó que, aunque comprende la molestia de los papás, ha intentado contener estas acciones y apostar por el diálogo directo con las autoridades, en este caso con la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, donde no tuvieron suerte de encontrarla en la Presidencia Municipal para dialogar, buscaban una audiencia para lograr acuerdos ante la solicitud que han ingresado a un sin número de dependencias y s la fecha no han sido escuchados .
“La prioridad es el transformador, porque sin luz los padres no quieren mandar a sus hijos. No es falta de alumnos, es falta de condiciones”, subrayó.
La escuela atiende a cerca de 85 estudiantes y destaca por ser un plantel inclusivo que recibe alumnos con diversas discapacidades, lo que hace aún más urgente la solución.
Mientras tanto, la comunidad escolar continúa a la espera de una respuesta concreta que permita restablecer el servicio eléctrico y garantizar condiciones dignas para la educación.

