Ciudad Altamira, Tamps.- El crecimiento de establecimientos comerciales sobre banquetas y espacios destinados al uso público, una acción preocupante para el Ayuntamiento de Altamira, anunció una revisión de las estructuras metálicas instaladas por comerciantes en distintos puntos de la ciudad, particularmente en la avenida Tamaulipas, en el sector La Pedrera, y en el primer cuadro.
José Francisco Pérez Ramírez, secretario del Ayuntamiento, advirtió que contar con un permiso para ejercer una actividad comercial no concede a los propietarios de los negocios el derecho de extender sus instalaciones hacia las banquetas, ocupar vialidades o levantar construcciones sobre terrenos de dominio público.
El funcionario explicó que esta problemática no es nueva y que la administración municipal ha enfrentado situaciones similares en corredores comerciales del centro, donde algunos locatarios han colocado objetos, estructuras y otros elementos que reducen el espacio destinado al tránsito peatonal.
Ante los señalamientos sobre establecimientos que comenzaron a instalar estructuras metálicas en la avenida Tamaulipas, incluso con referencias de que los espacios ocupados les pertenecen, Pérez Ramírez informó que se instruirá una revisión a través de la Dirección de Ingresos y, posteriormente, de las áreas de Urbanismo.
“En el caso de la avenida en mención, se mandará revisar a través de la Dirección de Ingresos. Ya han instalado, por ejemplo, locales hechos con infraestructura metálica”, señaló.
La preocupación del gobierno municipal radica en que la permanencia de estas instalaciones pueda generar una percepción equivocada de propiedad o derechos adquiridos por el simple hecho de ocupar durante determinado tiempo un espacio público.
El secretario sostuvo que permitir que estas prácticas se consoliden podría complicar futuras acciones de reordenamiento, particularmente si posteriormente se requiere liberar las banquetas o reubicar a quienes se instalaron sin contar con autorización para ocupar esos espacios.
“Desafortunadamente, se puede considerar como que obtengan un derecho sobre ese tipo de áreas, pero no es así. Es un área pública”, puntualizó.
Pérez Ramírez recordó que el Ayuntamiento ha intervenido en situaciones semejantes en las calles Hidalgo y Juárez, así como en las inmediaciones del auditorio municipal Reynaldo Castillo Portes, donde comerciantes extendieron sus establecimientos hacia las banquetas.
En ese sentido, insistió en que los permisos comerciales tienen alcances específicos y no pueden interpretarse como autorizaciones para modificar las dimensiones de los establecimientos o apropiarse de superficies destinadas al uso colectivo.
“Regularmente existe el uso de suelo comercial, por ejemplo, en la zona centro o en alguna otra zona que tenga una vialidad concurrida; sin embargo, eso no les permite excederse de las dimensiones de sus locales”, explicó.
También aclaró que, hasta el momento, no existen permisos temporales que justifiquen las instalaciones señaladas. En caso de que alguna autorización sea otorgada por la Dirección de Ingresos o la Tesorería Municipal, deberá sujetarse a las disposiciones correspondientes.
La revisión municipal buscará establecer si los comerciantes cuentan con permisos vigentes y, sobre todo, determinar si las estructuras colocadas invaden superficies que legalmente deben permanecer libres para el tránsito y aprovechamiento de la ciudadanía.
EN ESPERA RESOLUCIÓN JUDICIAL
En otro asunto, el secretario del Ayuntamiento informó que continúa pendiente la resolución de un juicio de amparo relacionado con el predio donde anteriormente operaban las lagunas de oxidación de Altamira, un espacio que durante años ha sido utilizado por el gobierno municipal.
Pérez Ramírez indicó que el procedimiento judicial se encuentra en su etapa final y que la administración espera una determinación favorable para los intereses de la población.
Explicó que el terreno ha tenido una relación histórica con el Ayuntamiento e incluso existió una contratación durante una administración municipal para atender asuntos relacionados con ese espacio.
“Tenemos un juicio de amparo que todavía no se resuelve, que está en la última etapa y que esperamos que sea favorable para todo el pueblo”, expresó.
Aunque evitó anticipar el sentido de la resolución, señaló que el gobierno municipal permanecerá atento al fallo definitivo, debido a las implicaciones que tiene el litigio sobre un predio vinculado con el patrimonio y los intereses públicos de Altamira.

