Miren nada más quién decidió aparecerse por los rumbos del sur, nada menos que en la colonia Vicente Guerrero de Tampico. Tras una prolongada, misteriosa y muy comentada ausencia de los reflectores principales, la doctora María de Villarreal, presidenta del Sistema DIF Tamaulipas, volvió a compartir templete y reflectores con el gobernador Américo Villarreal Anaya.
A ver, vamos siendo claros y directos: las malas lenguas y los pasillos de palacio ya devoraban el ambiente preguntándose en dónde demonios estuvo metida tanto tiempo la primera dama. ¿Qué menesteres tan urgentes la alejaron del epicentro del poder y de las giras estatales? En la política sonorense, tamaulipeca o de donde sea, los vacíos se llenan y las ausencias pesan.
Sin embargo, viéndolo con cabeza fría, eso es lo que menos importa hoy. Las especulaciones quedan para los más enanos de la entidad. Lo verdaderamente valioso y realmente importante es que se reincorporó a las actividades, porque la gente más vulnerable de Tamaulipas la necesita cerca del DIF, un organismo que humaniza la frialdad de la burocracia. Y claro, por supuesto que el jefe del ejecutivo también la necesitaba a su lado para recuperar esa estampa de unidad institucional.
Aunque, siendo bien honestos, fue bastante satisfactorio ver cómo el gobernador recorrió la entidad en solitario, sudando la camiseta y sacando la casta mientras la doctora se ocupaba de otros asuntos.
El pretexto para este bonito reencuentro fue el Corredor de la Salud del programa «Lazos del Bienestar», una estrategia que —nobleza obliga a reconocerlo— lleva servicios gratuitos indispensables como consultas médicas, dentales, aparatos auditivos, lentes y hasta la detección preventiva del cáncer de mama con el iBreast Exam. El gobernador se aventó un discurso emotivo hablando de la organización comunitaria como una «pequeña bola de nieve» que crece para transformar el estado.
Por su parte, la presidenta del DIF no llegó con las manos vacías y anunció que ya prepara un encuentro masivo con los 12 polígonos que integran este programa en 10 municipios de la entidad, buscando que la ciudadanía intercambie experiencias. «Todo el cariño y todo el amor», dijo la doctora. Qué bueno. Qué bueno que el amor y la estructura institucional vuelvan a alinearse.
El DIF ocupa recuperar su brújula y el gobierno estatal requiere que todas sus piezas jueguen en el mismo tablero. Esperemos que esta reincorporación sea permanente y que la «bola de nieve» de la que habla el gobernador no se derrita por cuestiones de egos o Sansones administrativos. Tamaulipas no está para simulaciones, está para resultados.
En la intimidad… El rector Dámaso Anaya Alvarado informó que, de cara al análisis presupuestario en la Cámara de Diputados, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) proyecta recibir un presupuesto apegado al índice de inflación del país, lo que permitirá mantener la estabilidad operativa de la institución, dar continuidad a los programas de excelencia y seguir garantizando una educación de calidad para la juventud tamaulipeca.
En entrevista con medios de comunicación en la capital del estado, el rector subrayó que la Universidad se encuentra en la etapa de cierre del ejercicio presupuestal con un balance positivo, reafirmando el compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la correcta aplicación de sus recursos, al cumplir en tiempo y forma con los requerimientos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Auditoría Superior del Estado (ASE).
«En una institución de las dimensiones de nuestra Universidad es normal recibir observaciones de carácter técnico, como detalles de integración en los expedientes. Estamos muy tranquilos porque, en términos generales, son muy pocas y son atendidas y solventadas”, detalló el rector, asegurando que los ejercicios 2024 y 2025 avanzan con claridad financiera.
Por otro lado, mencionó que, con el propósito de fortalecer las finanzas, se ha renovado el Patronato Universitario, el cual ahora se integra por empresarios consolidados de las regiones norte, centro y sur de Tamaulipas, quienes revisan trimestralmente los informes administrativos mediante auditorías internas con lupa social y visión empresarial.
Esta estrategia –añadió el rector– no solo asegura un manejo riguroso de los recursos, sino que permite alinear la oferta académica de la UAT con el desarrollo económico regional, ya que los miembros del Patronato aportan su experiencia para detectar las necesidades reales de los sectores productivos, marcando la pauta de hacia dónde debe evolucionar la academia.
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