En la clásica película El Rey León, Mufasa le advierte al joven Simba que la luz del sol baña todo el reino, salvo una sombra sepulcral: El cementerio de elefantes. Un páramo árido, atestado de gigantescas osamentas y dominado por las hienas de la impunidad. Un sitio al que, visto desde la narrativa del poder, no se entra, no se mira y no se cuestiona.

¡Ufff! Y ese escenario macabro está en la geografía mexicana. Y es el estado de Tamaulipas, la entidad cuya silueta cartográfica dibuja precisamente la figura de un elefante, y justamente se ha convertido en el territorio donde la justicia federal no entra o simple y sencillamente va a morir.

En la mañanera más reciente —sí, la del martes 8 de septiembre—, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, presumió una pasarela de números: más de 67 mil detenidos, 111 funcionarios encarcelados y toneladas de droga decomisadas. Pero detrás del maquillaje estadístico y los trofeos exhibidos en Puebla o Sinaloa, la realidad en la frontera noreste apesta a simulación o miles de dólares.

A Harfuch se le empieza a desmoronar la fachada de «superpolicía». En Tamaulipas, la SSPC no ha sido capaz de asestar un solo golpe contundente. No han capturado ni al más enclenque, mezquino o insignificante de los funcionarios de Morena involucrados en el crimen organizado o el huachicol. Mientras el Estado se esfuerza por desaparecer el estigma del pasado, entre extorsiones y narcopolítica, el secretario opera con una ceguera selectiva que resulta francamente sospechosa.

¿A qué le tiene miedo Omar García Harfuch en Tamaulipas? ¿O es que ya le llegaron al precio?

No hay punto medio. O el mentado «súper secretario» le saca a las garras del crimen encaramado en el poder local, o existen pactos inconfesables en la cima que le amarran las manos, y le tapan los ojos. Resulta un insulto a la inteligencia de los ciudadanos que presuma 111 servidores públicos caídos en la Operación Enjambre, mientras en la entidad del elefante los padrinos de la delincuencia se pasean impunes, protegidos por el manto de la Cuarta Transformación.

De nada sirven 67 mil detenciones en el resto del país si en el noreste el Estado mexicano se arrodilla. Si Harfuch no puede —o no lo dejan— echarles mano a los intocables de Tamaulipas, su discurso parece más una farsa. Las hienas siguen devorando el estado; incluso, podrían quedárselo los siguientes seis años y el secretario, por miedo o por complicidad, prefiere mirar hacia otro lado.

En la intimidad… La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) llevó a cabo el Foro de Innovación y Emprendimiento 2026.

Esta iniciativa responde directamente a las políticas de transformación humanista e impulso al talento joven promovidas por el rector Dámaso Anaya Alvarado, orientadas a consolidar una Universidad cercana a las necesidades de la sociedad y del sector productivo.

El Gimnasio Multidisciplinario del Campus Victoria fue sede de este encuentro que congregó a estudiantes de las facultades, unidades académicas y preparatorias de la UAT, así como a empresarios e inversionistas de la región.

En la apertura protocolaria, estuvo presente, en representación del rector, el titular de la oficina de la Rectoría, Miguel Ángel Guevara Guerrero; así como el secretario de Vinculación, Rogelio de Jesús Ramírez Flores; el secretario técnico de la Comisión Nacional de Emprendimiento Asociativo Universitario de la ANUIES, Josué Serrano Rubio; la subsecretaria de la Pequeña y Mediana Empresa de la Secretaría de Economía de Tamaulipas, Mariana Álvarez Quero; y el director general del COTACYT, Julio Martínez Burnes.

En este marco, las autoridades coincidieron en la importancia de fortalecer la ciencia aplicada, la propiedad intelectual y la alianza interinstitucional para consolidar a la UAT como referente en emprendimiento con responsabilidad social.

El programa incluyó actividades académicas y prácticas orientadas a fortalecer el perfil profesional de los participantes, entre ellas la conferencia magistral “Cuando la empatía se convierte en negocio”, impartida por Francisco Barrera Cortinas, director de Emprendimiento y Desarrollo Empresarial de la Universidad Autónoma de Nuevo León; así como el panel de casos de éxito, donde fundadores de marcas regionales compartieron sus trayectorias y estrategias de crecimiento.

Además, se instaló la Zona de Innovación y Networking, con más de 36 estands interactivos, donde emprendedores universitarios exhibieron sus propuestas y convivieron con representantes de instituciones públicas, dependencias de fomento empresarial e iniciativas del programa Beneficios UAT, facilitando una vinculación directa entre la comunidad académica y el ecosistema económico estatal.

De forma complementaria, se impartieron seis talleres enfocados en temas como: emprendimiento disruptivo, modelo asociativo universitario, formalización fiscal ante el SAT, financiamiento mediante Fondo Tamaulipas, protección de marcas y patentes a través del Centro de Patentamiento UAT e introducción a la metodología emprendedora.

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