Tampico, Tam.- “Me fui con 200 pesos y hoy regreso con 2 millones”, así resumió Claudia Ruiz el resultado de una aventura que comenzó con incertidumbre y terminó convirtiéndola en la nueva ganadora de MasterChef 24/7.
Entre aplausos, abrazos y muestras de cariño, la cocinera originaria de la colonia Las Flores, en Ciudad Madero, regresó a Tamaulipas luego de cuatro meses de competencia en la Ciudad de México.
Más allá del premio económico, Claudia aseguró que su paso por el reality representó una experiencia de vida, llena de retos, dificultades y momentos que pusieron a prueba su capacidad y determinación.
“Fueron cuatro meses de lucha continua, de sabotaje, de todo lo que me pasó, pero es un aprendizaje que me queda”, expresó a su llegada al Aeropuerto Internacional Francisco Javier Mina de Tampico.
Desde el inicio de la competencia, la maderense tenía claro que su objetivo no era únicamente ganar, sino aprovechar cada reto para aprender, adquirir nuevos conocimientos y crecer como cocinera.
Y lo consiguió.
Claudia pasó de salir de Ciudad Madero rumbo a la capital del país con apenas 200 pesos, a regresar convertida en campeona y con un premio de dos millones de pesos.
“Me fui con 200 pesos a la Ciudad de México y hoy me traigo dos millones de pesos”, afirmó emocionada.
Pero para la nueva campeona de MasterChef 24/7, el verdadero valor de esta historia no está únicamente en el dinero.
Claudia destacó que su mayor satisfacción es haber demostrado que con esfuerzo, perseverancia y pasión se pueden alcanzar metas que alguna vez parecían lejanas.
Ahora, desde su tierra, asegura que quiere continuar trabajando y creciendo a través de la cocina, llevando consigo todo lo aprendido durante la competencia y utilizando su talento para representar a México, a Tamaulipas y, de manera muy especial, a Ciudad Madero.
La historia de Claudia Ruiz comenzó en una colonia maderense y llegó hasta uno de los escenarios más importantes de la cocina televisiva. Hoy regresa a casa no solamente como ganadora, sino como un ejemplo de que los sueños también pueden construirse con poco dinero, pero con mucha determinación.

