Una hielera, cinco días y un milagro: pescadores sobreviven a la deriva en el Pacífico

Tonalá, Chiapas.— Lo que comenzó como una jornada de pesca terminó convirtiéndose en una historia de supervivencia que parecía imposible. Daniel Guerrero Martínez y José Luis Portela Villegas permanecieron varios días a la deriva en el mar y fueron localizados con vida, aferrados a una hielera que terminó siendo su inesperado salvavidas.
Los pescadores habían salido de Bahía de Paredón, en el municipio de Tonalá, el pasado jueves 13 de agosto para realizar actividades de pesca. Sin embargo, no regresaron cuando estaba previsto, por lo que familiares y compañeros comenzaron una intensa búsqueda.
Después de varios días de incertidumbre, ambos fueron encontrados con vida a más de 240 kilómetros de las costas de Chiapas. Imágenes del rescate muestran a los pescadores dentro o junto a una hielera de color celeste, en medio del océano, después de haber enfrentado las condiciones adversas del mar.

La noticia provocó alivio entre sus familiares y habitantes de Paredón, quienes durante días mantuvieron la esperanza de encontrarlos con vida. Autoridades y pescadores participaron en las labores de búsqueda hasta lograr su localización.
Aunque todavía deberán conocerse de manera oficial todos los detalles sobre cómo transcurrieron los días que permanecieron a la deriva, el hallazgo convirtió a la hielera utilizada para almacenar pescado en un elemento clave de su supervivencia.
Una historia que ya tiene antecedente
El caso recuerda otro rescate ocurrido frente a las costas de Chiapas. En enero de 2026, la Secretaría de Marina localizó y rescató a tres náufragos después de que su embarcación se hundiera aproximadamente a 85 kilómetros de Puerto Chiapas.
Los tres sobrevivientes fueron encontrados flotando dentro de una hielera. Dos de ellos eran extranjeros y uno mexicano.
Dos historias distintas, pero con un elemento en común: una simple hielera que, en medio del océano, terminó convirtiéndose en la diferencia entre la vida y la muerte.
Para Daniel y José Luis, cinco días de angustia terminaron finalmente con un rescate que sus familias difícilmente olvidarán.