Tampico, Tam.- Al menos el 20 por ciento de los inmuebles históricos ubicados en el primer y segundo cuadro de la ciudad han desaparecido debido a demoliciones y al deterioro provocado por la falta de mantenimiento, advirtió el arquitecto Fernando Bueno Alfaro, expresidente del Colegio de Arquitectos del Sur de Tamaulipas.
El especialista recordó que fue el Colegio de Arquitectos el que impulsó, hace más de tres décadas, la iniciativa para proteger el patrimonio arquitectónico de Tampico, luego de que comenzaran a demolerse edificios emblemáticos para dar paso a nuevas construcciones.
Explicó que la propuesta fue presentada durante una campaña electoral municipal y posteriormente derivó en la creación del decreto de protección del Centro Histórico, el cual fue autorizado en 1993 y permitió preservar una parte importante de los inmuebles con valor histórico y arquitectónico.
Sin embargo, señaló que, pese a esos esfuerzos, en los últimos años se ha perdido alrededor del 20 por ciento de las edificaciones que originalmente formaban parte del inventario del Centro Histórico, incluyendo viviendas y construcciones de gran valor patrimonial.
Bueno Alfaro indicó que una de las principales causas de esta situación son los conflictos legales entre propietarios y herederos, así como la falta de recursos para el mantenimiento de los inmuebles, lo que provoca que muchas fincas permanezcan abandonadas hasta representar un riesgo para la población.
Recordó que en el pasado se han registrado accidentes mortales ocasionados por el desprendimiento de elementos de fachadas y aleros, por lo que consideró urgente establecer mesas de trabajo entre autoridades y propietarios para definir alternativas que permitan rescatar los edificios antes de que su deterioro obligue a su demolición.
El arquitecto destacó que el patrimonio histórico representa uno de los principales atractivos turísticos de Tampico, por lo que hizo un llamado a fortalecer las acciones de conservación de inmuebles emblemáticos, entre ellos la Antigua Aduana Marítima y el Faro de la Barra, este último considerado una estructura única por sus características constructivas.
Afirmó que preservar la riqueza arquitectónica de la ciudad no solo significa conservar su historia, sino también impulsar el desarrollo turístico y económico de Tampico para las futuras generaciones.

