Armando Martínez prioriza orden territorial antes de solicitar licencia

Ciudad Altamira, Tamps.- A poco más de un mes de separarse temporalmente de la presidencia municipal, el alcalde de Altamira, Armando Martínez Manríquez, confirmó que solicitará licencia a su cargo el próximo 30 de agosto para cumplir con los lineamientos internos de Morena rumbo al proceso político de 2027, en entrevista exclusiva al término de su mañanera número 249. Sin embargo, aseguró que antes de iniciar esa etapa dejará encaminada una de las iniciativas que considera fundamentales para el futuro del municipio: la creación de un esquema de ordenamiento territorial que permita armonizar el crecimiento urbano, industrial y social de la ciudad, en coordinación con el Gobierno de Tamaulipas.
Durante una entrevista, el edil explicó que la separación del cargo responde a las disposiciones establecidas por su partido para quienes ocupan responsabilidades públicas y buscan participar en los procesos internos. «El día 30 de agosto, si son funcionarios, tienen que pedir permiso», señaló al confirmar que presentará su solicitud de licencia en esa fecha.
Más allá del calendario político, Martínez Manríquez centró su mensaje en la necesidad de consolidar una visión de largo plazo para Altamira, un municipio que en los últimos años ha experimentado una acelerada expansión industrial y urbana derivada de las inversiones privadas, el desarrollo portuario y la llegada de nuevos proyectos estratégicos.
El alcalde sostuvo que el principal desafío consiste en evitar un crecimiento desordenado que genere conflictos entre las actividades productivas y las necesidades de la población.
«Es clave el ordenamiento», afirmó al explicar que recientemente participó en Ciudad Victoria en reuniones relacionadas con el Consejo Estatal de Ordenamiento Territorial, desde donde surgió la propuesta de replicar un mecanismo similar en Altamira.
«Por eso estuve ya en Victoria con el tema del Consejo Estatal de Ordenamiento Territorial y vamos a hacerlo aquí en Altamira. Lo vamos a integrar también aquí en nuestro municipio», declaró.
La propuesta contempla la creación de un órgano rector municipal que fortalezca el trabajo técnico de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Medio Ambiente, además de mantener una coordinación permanente con las políticas impulsadas por el Gobierno del Estado.
Según explicó, esta instancia permitiría atender de manera preventiva los conflictos relacionados con el uso del suelo, uno de los principales retos en municipios que combinan zonas habitacionales, corredores industriales y áreas de conservación ambiental.
«Necesitamos un órgano rector que acompañe a la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obra Pública y Medio Ambiente y que vaya de la mano con los proyectos estatales», expresó.
El presidente municipal precisó que el objetivo consiste en establecer reglas claras para delimitar las áreas destinadas al desarrollo urbano, la industria y los espacios de carácter social.
«Separar lo urbano, lo industrial y lo social. Los usos de suelo tienen que ser, definitivamente», puntualizó.
Cabe precisar que la planeación urbana adquiere mayor relevancia en ciudades con alto dinamismo económico como Altamira, donde la expansión industrial y logística exige una planeación integral que reduzca riesgos ambientales, otorgue certeza jurídica a la inversión y preserve la calidad de vida de los habitantes.
La estrategia también se desarrolla en un contexto de continuidad administrativa. En los últimos meses, diversas mediciones difundidas por diversas encuestadoras a nivel Nacional y Estatal han colocado a Armando Martínez entre los alcaldes mejor evaluados de Tamaulipas, con niveles de aprobación ciudadana respaldados por encuestas que resaltan la percepción favorable sobre la ejecución de obra pública, la modernización de infraestructura y los servicios municipales. Esos indicadores reflejan un respaldo social que fortalece la viabilidad de proyectos de largo plazo, como el ordenamiento territorial anunciado por el edil.
Con la fecha de licencia ya definida, el alcalde dejó claro que su prioridad inmediata será consolidar las bases institucionales que permitan dar continuidad a la planeación urbana del municipio, independientemente de los cambios políticos que puedan presentarse.
El planteamiento apunta a que el crecimiento de Altamira no dependa únicamente de la llegada de inversiones o del desarrollo industrial, sino de una política pública capaz de integrar desarrollo económico, planeación urbana y bienestar social bajo una misma estrategia de largo plazo, en coordinación con las autoridades estatales y municipales.