Viuda exige cárcel para médicos acusados de negligencia; “que no sigan matando a más personas”, reclama

Altamira, Tam.- Con la esperanza de que finalmente se haga justicia por la muerte de su esposo, Berenice Sánchez Arredondo, acudió este martes a una nueva audiencia judicial para exigir que los médicos señalados por presuntas malas prácticas médicas enfrenten las consecuencias legales de sus actos, incluyendo penas de prisión.
La mujer responsabiliza a los doctores Mario Alberto “P” y Pedro “G” del deterioro irreversible de la salud de su esposo, Diego Armando Alejandre Galindo, quien falleció a los 38 años de edad tras una intervención quirúrgica practicada en el hospital Médica Salve.
Antes de ingresar a la tercera audiencia del caso, la ahora viuda manifestó que confía en que la autoridad judicial determine la vinculación a proceso de ambos galenos, acusados de los delitos de homicidio culposo por responsabilidad profesional y violencia intrafamiliar equiparada.
“Venimos con la fe bien puesta de que los vinculen a proceso para que no sigan matando a más personas”, expresó visiblemente afectada.
Recordó que en la audiencia anterior, la jueza de Control, María Ciria Mora González, determinó imponer como medida cautelar la suspensión temporal del ejercicio profesional de los dos médicos involucrados, resolución que consideró un primer paso hacia la justicia.
“Ahorita lo único que pedimos es que se aplique la ley. Si tienen que pagar con cárcel, pues que paguen”, sostuvo.
De acuerdo con el testimonio de Berenice Sánchez, los médicos practicaron a su esposo una cirugía colovesical que, lejos de mejorar su condición, provocó un grave deterioro en su estado de salud.
A pesar de las complicaciones que presentaba, aseguró que fue dado de alta del hospital.
Al percatarse de que su condición empeoraba aceleradamente, decidió trasladarlo al Hospital Cemain, donde, según dijo, especialistas le informaron que los daños ocasionados eran irreversibles. Días después, Diego Armando perdió la vida.
Familiares y personas cercanas a la víctima consideran que la muerte pudo haberse evitado con una atención médica adecuada y oportuna.
Diego Armando Alejandre Galindo, había regresado recientemente de Estados Unidos, donde trabajaba para sostener a su familia.
Sin embargo, una enfermedad que enfrentó tras volver a su tierra natal terminó convirtiéndose, según la denuncia de sus familiares, en una tragedia marcada por errores médicos que hoy son materia de un proceso judicial.
Mientras las audiencias avanzan, la familia insiste en que el caso no debe quedar impune y que las autoridades tienen la responsabilidad de enviar un mensaje contundente contra cualquier acto de negligencia que ponga en riesgo la vida de los pacientes.