Altamira, Tam.–Ni los templos se salvan; y es que durante la madrugada, delincuentes entraron a la capilla “Santa María Madre de Dios”, y se llevaron un crucifijo.
Fieles señalan que no es la primera vez que roban en el lugar, mientras exigen más seguridad.
Por lo pronto, los responsables, continúan burlándose de los cuerpos de seguridad; al no dar tregua con sus fechorías.
Por L.C.C. Francisco Javier Díaz

