Lagos de Moreno, Jal.- En pleno corazón de Lagos de Moreno, un amante de lo ajeno pensó que sería buena idea “echarse la campanita al hombro», pero la campana le respondió con todo su peso.
El sujeto subió hasta el campanario del templo de Nuestra Señora de San Juan de Lagos con la intención de hacer su agosto, logrando desmontar una de las piezas; lo que no calculó fue que la bajada no sería tan ligera como su plan.
Y es que al intentar descender con “la pesada”, terminó cayendo desde unos 10 metros.
Pero no cayó solo: la campana decidió acompañarlo, y prácticamente lo dejó “bien aplastado y sin aliento”.
El resultado fue una pierna fracturada, el orgullo por los suelos y una lección que seguramente le va a “retumbar” por mucho tiempo.
Dicen que quería hacer dinero rápido, pero al final, la única que sonó fuerte fue la campana .

