Una nueva contingencia ambiental encendió las alarmas en el sur de Tamaulipas, luego de que una extensa mancha de hidrocarburo fuera detectada en aguas del río Pánuco, a la altura de la Refinería Francisco I. Madero de Petróleos Mexicanos (Pemex), afectando a pescadores, transportistas fluviales y al ecosistema de la región.
De acuerdo con el director de la Asociación Mediadora para el Bienestar Inteligente y Ecológico de Tamaulipas (Ambientam), Miguel Ángel Verástegui Cavazos, el derrame estaría relacionado con fallas recurrentes en la infraestructura de la refinería, situación que se agrava durante las lluvias intensas.
El ambientalista señaló que las pozas API, utilizadas para contener residuos aceitosos de los procesos industriales, son insuficientes y se encuentran mal ubicadas, provocando que el agua de lluvia se mezcle con hidrocarburos y rebose hacia el río Pánuco.
“Es urgente que Pemex asuma su responsabilidad y active los mecanismos correspondientes para financiar trabajos de remediación ambiental. Las manchas de petróleo ya son visibles en los cuerpos de agua y representan un riesgo para el ecosistema”, advirtió.
Verástegui Cavazos explicó que los contaminantes no sólo permanecen en el afluente, sino que son arrastrados hacia el mar abierto y las playas de la zona sur de Tamaulipas, ampliando el impacto ecológico.
Además, sostuvo que entre junio de 2021 y junio de 2026 se han documentado al menos 11 contingencias ambientales mayores relacionadas con operaciones de la Refinería Madero, según reportes de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Indicó que durante los últimos cinco años se han derramado aproximadamente 512 mil litros de hidrocarburos, siendo la falta de mantenimiento y la infraestructura obsoleta las principales causas de estos incidentes.
Las afectaciones también alcanzan a quienes dependen económicamente del río. Guillermo Martínez, operador de lanchas en el paso del Chachalaco de Ciudad Madero, señaló que alrededor de 50 embarcaciones resultan afectadas cada vez que se presentan estos derrames.
“Las manchas de aceite ensucian las lanchas y además los olores son tan fuertes que provocan molestias en la garganta y la nariz”, comentó.
Por su parte, Héctor Meyer, representante de pescadores del sur de Tamaulipas, afirmó que las pérdidas económicas son constantes debido a la limpieza de redes y embarcaciones, además de los días en que no pueden salir a trabajar.
“En daños a redes podemos perder entre tres mil y cinco mil pesos. A eso se suma el costo de limpieza de las embarcaciones y, sobre todo, los días sin poder pescar y llevar sustento a nuestras familias”, expresó.
Los pescadores consideran que este problema ya no puede atribuirse únicamente a fenómenos naturales, sino a fallas estructurales y de ingeniería que, aseguran, Pemex no ha corregido durante años.
Ante esta situación, organizaciones ambientalistas solicitaron la intervención de Protección Civil y de las autoridades ambientales para evaluar la magnitud de la contaminación y determinar las acciones necesarias para evitar mayores daños al río Pánuco, al Golfo de México y a las comunidades que dependen de estos recursos naturales.

