En el contexto de las sesiones de consulta pública para la reforma de varios reglamentos municipales, celebradas en la sede del Archivo Histórico de Reynosa, el C. Benjamin López, asesor de la Secretaría de Obras Públicas de la administración municipal, presentó el proyecto para la construcción de un Metrobús.
Benjamin me mostró un documento muy extenso, que no me atrevo a calificar o describir como proyecto ejecutivo o presentación del sistema de transporte público articulado y con un carril exclusivo, que para el caso del que les hablo, tendría una ruta que conecta a Reynosa con Río Bravo.
El documento digital tiene varias páginas con el logotipo de la administración estatal a cargo de Francisco N, lo que muestra que el proyecto no es nuevo, como tampoco lo es la idea, que yo le escuché al Ing. Raúl García Vivian hace más de quince años cuando fue candidato a presidente municipal.
Entiendo, por la conversación con el promotor actual de este proyecto, Benjamin López, que ya estudiaron la viabilidad del proyecto, que ya se cuenta con el visto bueno de las autoridades federales, que se ha separado un recurso federal para las obras necesarias, que son los paraderos, las terminales y el carril confinado.
Las autoridades de Reynosa han pospuesto las gestiones para concretar el proyecto, para no provocar conflictos con las autoridades estatales, en donde perciben resistencia a participar en el mismo, y ese recelo podría tener motivaciones políticas o económicas o ambas.
Es previsible que al entrar en operaciones el metrobús de Reynosa, se tendrían que reconfigurar la mayoría de las rutas de transporte colectivo que actualmente existen, porque el metrobús se volvería una especie de arteria principal (aorta) del sistema circulatorio del transporte público.
Romper un equilibrio en el transporte público que se logró luego de muchos conflictos, luchas e incluso muertes, en el que intervienen muchos intereses, legítimos e ilegítimos, no es cosa sencilla, y por eso no comparto el optimismo de Benjamin López al pensar que si puede convencer a los actores interesados o involucrados, en hacer realidad la operación de un metrobús en Reynosa.
Aclaro por mi parte que soy pesimista, pero creo que es un buen proyecto y que si de algo sirve mi opinión y mi colaboración, cuenta conmigo para impulsar esta propuesta, agrego que le deseo el mayor de los éxitos al promotor y a las autoridades municipales en esta iniciativa.

