Todos tenemos que aplicarnos y dar nuestro máximo: Armando Martínez

Ciudad Altamira, Tamps.- En un momento en que la exigencia ciudadana por mayor disciplina y rendición de cuentas se ha intensificado en los gobiernos municipales, el alcalde de Altamira, Armando Martínez Manríquez, abrió la puerta a replicar un reglamento de cabildo aprobado recientemente en Tampico, orientado a regular la presencia y cumplimiento de: regidores y podría abarcar a funcionarios públicos.
La iniciativa, avalada por el cabildo tampiqueño, establece controles formales sobre la asistencia no solo de empleados administrativos, sino también de integrantes del cuerpo edilicio. En Altamira, el planteamiento ha comenzado a generar expectativa en torno a la posibilidad de introducir mecanismos similares que refuercen la disciplina institucional.
Consultado sobre el tema, Martínez Manríquez admitió no estar al tanto del contenido específico de la disposición, aunque expresó una valoración preliminar positiva. “Vamos a estudiarlo. No tenía conocimiento, pero me parece una iniciativa acertada del gobierno municipal de nuestro hermano municipio de Tampico y vamos a analizar con mucho gusto”, declaró.
Más allá del análisis técnico que anticipó, el alcalde dejó claro que no descarta incorporar medidas que formalicen el control de asistencia y desempeño de regidores y demás servidores públicos. “Claro que no. Es una buena medida que entendamos todos que somos servidores públicos y no hay niveles. Todos tenemos que aplicarnos y todos tenemos que emplearnos a nuestro máximo, dar nuestro máximo esfuerzo y trabajar por el bien de la ciudad, porque al final somos ciudadanos que fuimos electos a través del voto ciudadano que nos dio su confianza, que nos dio la oportunidad de estar aquí donde estamos y pues lo que tenemos que hacer responderles trabajando”, sostuvo.
En un entorno político donde la legitimidad se construye tanto en las urnas como en la gestión diaria, la afirmación adquiere peso: la responsabilidad, enfatizó, es transversal y no admite jerarquías en materia de compromiso.
El edil también fue interrogado sobre la posibilidad de reforzar la capacitación en ética pública durante el año en curso, particularmente dirigida a regidores. La respuesta apuntó nuevamente hacia la revisión formal del reglamento antes de emitir una postura definitiva: “Pues sí, efectivamente vamos a revisarlo y yo creo que es una buena acción de Tampico y bueno, pues vamos a darnos la oportunidad lo voy a leer, le daré una opinión más acertada”.
El debate se inscribe en una tendencia más amplia en diversos municipios del país, donde se buscan instrumentos normativos para fortalecer la profesionalización del servicio público, acotar márgenes de discrecionalidad y responder a una ciudadanía cada vez más vigilante.