Altamira, Tam.- La incertidumbre y el temor persisten entre las familias del Fraccionamiento Los Olivos 2, luego de la explosión registrada la noche del domingo en un departamento del edificio B, hecho que dejó severos daños estructurales y obligó a evacuar a varios residentes ante el riesgo de un posible derrumbe.
Personal de la Policía Investigadora y de Protección Civil municipal permanece en el sitio realizando las investigaciones correspondientes sobre el siniestro ocurrido en la vivienda marcada con el número 12, ubicada en el tercer piso del inmueble, sobre la calle Calzada de Los Olivos.
De acuerdo con autoridades, la infraestructura del edificio presenta afectaciones considerables, lo que podría derivar en un colapso si no se toman las medidas necesarias. Por ello, se determinó el desalojo preventivo de 12 familias.
El señor Carlos Armando Pancardo, uno de los residentes afectados, relató que la explosión se registró alrededor de las 9:00 de la noche, generando un fuerte estruendo que cimbró por completo la estructura.
“Escuchamos un ruido muy fuerte, todo se movió. Cuando vimos el incendio, salimos de inmediato. Ya no regresamos porque Protección Civil nos pidió evacuar ante el riesgo de derrumbe”, explicó.
Actualmente, personal de Protección Civil realiza labores para permitir el retiro de enseres domésticos de al menos ocho familias, mientras continúan las evaluaciones técnicas.
Los pilares, paredes y bienes materiales del departamento donde ocurrió la explosión quedaron severamente dañados. Sin embargo, la preocupación mayor radica en que el resto de las viviendas del edificio también presentan afectaciones estructurales.
En el siniestro resultó gravemente lesionado un masculino, quien sufrió quemaduras severas tras la explosión, presuntamente provocada por acumulación de gas al interior del inmueble.
Las autoridades mantienen acordonada la zona y no descartan nuevas medidas de seguridad en las próximas horas, dependiendo del dictamen estructural final.
Mientras tanto, las familias afectadas viven momentos de angustia ante la posibilidad de perder su patrimonio y la incertidumbre sobre el futuro del edificio.

