Claman ayuda para “Don Leobas”, adulto mayor presuntamente abandonado en Tampico

Tampico, Tam.- Profunda preocupación e indignación ha generado entre vecinos de la colonia Insurgentes, sector conocido como Puertas Coloradas, la situación que enfrenta Don Leobardo Cázares, un adulto mayor que presuntamente vive encerrado, en abandono y en condiciones inhumanas dentro de su propio domicilio.

Habitantes de la zona señalan que, al pasar por la calle José María Mercado, casi esquina con José María Morelos, en la vivienda marcada con el número 207, se escuchan lamentos, gritos de auxilio y súplicas de alimento provenientes del interior del inmueble. De acuerdo con los testimonios, el adulto mayor vive entre orines y heces fecales, sin recibir cuidados médicos, higiene adecuada ni una alimentación constante.

Vecinos relatan que, tras el fallecimiento de su esposa, Don Leobardo quedó bajo el cuidado de su hijo; sin embargo, ante la falta de atención, el adulto mayor solía salir a la calle apoyándose en sus débiles piernas, donde vecinos solidarios le ofrecían comida y bebida, alarmados por el estado en el que se encontraba.

La situación se agravó cuando, tras los reclamos de la comunidad al hijo quien presuntamente labora como chofer de la ruta “Colonias”, éste optó por encerrar al adulto mayor dentro de la vivienda, impidiéndole salir o recibir ayuda externa, presuntamente para evitar señalamientos.

Los vecinos aseguran que los olores fétidos se perciben en casas aledañas y que los gritos del adulto mayor, especialmente cuando cae por su debilidad física, son constantes. Señalan que, pese a la intervención de Guardia Estatal y personal del DIF, las autoridades se han retirado del sitio al argumentar que no pueden ingresar sin una denuncia formal o sin violentar la propiedad privada.

Ante esta situación, la comunidad hizo ayer un llamado urgente a las autoridades competentes, organismos de derechos humanos y al Sistema DIF Tampico, para que se actúe de manera inmediata y se garantice la protección, atención médica y una vida digna para Don Leobardo.

“Nadie merece vivir así”, expresan los vecinos, quienes piden que el caso no quede en el olvido y que se tomen medidas legales y humanitarias antes de que ocurra una tragedia. La situación de Don Leobas ha encendido una alerta social que exige respuesta inmediata y seguimiento real.