Tampico, TAM.- Productores ganaderos del sur de Tamaulipas manifestaron su preocupación ante la falta de un presupuesto específico para atender el problema del gusano barrenador, situación que mantiene en alerta al sector debido al riesgo sanitario que representa para la actividad pecuaria en la región.
Gonzalo Alemán Migliolo, productor ganadero del sur del estado, señaló que, si bien el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) ha informado que cuenta con recursos para atender esta problemática, no existe una partida presupuestal claramente definida para combatirla de manera efectiva.
Recordó que durante su gestión como diputado federal se logró que el cobro aproximado de 10 dólares por becerro, correspondiente al concepto de inspección, fuera absorbido por el Gobierno Federal y canalizado directamente a Senasica, esquema que dijo debería retomarse para fortalecer financieramente a la dependencia.
“En los últimos años el presupuesto de Senasica ha disminuido considerablemente, lo cual resulta preocupante, ya que es la institución encargada de supervisar todo lo que ingresa al país en materia agroalimentaria. Sería conveniente restablecer el cobro para contar con mayores recursos”, expresó.
Alemán Migliolo destacó que anteriormente se exportaban alrededor de un millón y medio de cabezas de ganado a Estados Unidos, lo que generaba una importante recaudación por concepto de inspección sanitaria, por lo que consideró que una de las medidas a analizar sería incluso el cierre de la frontera, a fin de proteger la sanidad del hato ganadero nacional.
En otro tema, advirtió sobre la detección de ingreso ilegal de ganado en el municipio de Tantoyuca, Veracruz, donde fue localizada una jaula sin documentación, presuntamente proveniente del sur del país.
Indicó que este tipo de contrabando estaría siendo operado por la delincuencia organizada, ya que utilizan brechas para el traslado del ganado entre estados. No obstante, señaló que las autoridades han informado que actualmente se trabaja de manera coordinada con la Guardia Nacional para frenar esta práctica y evitar mayores riesgos sanitarios.

