El Registro Nacional de Detenciones confirmó algo que en los círculos de poder ya olía a inminente, pero, que otros creían imposible. Jacobo Reyes León se entregó a la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México. Se le acusa de un esquema de contrabando de combustible que habría operado desde Guatemala hacia Tamaulipas, con almacenamiento estratégico en Querétaro, además del presunto tráfico de armas y delincuencia organizada. Claro, no actuaba solo, sino presuntamente asociado con un empresario que pasó de ser ícono del brillo, la pasarela y los reflectores, a estar peligrosamente cerca de una ergástula en el Altiplano. Del glamour al concreto reforzado, ese es el precipicio que ahora mira de frente Raúl Rocha Cantú, dueño de Miss Universo.
Pero lo verdaderamente relevante no es sólo la caída de personajes mediáticos lo que debe encender alarmas —y quizá ya encendió más de una— es el temblor político que este caso puede detonar en Tamaulipas. Porque nadie opera a ese nivel sin protección, sin guiños, sin complicidades. Hay políticos en funciones y otros en la sombra que conocieron, toleraron o se beneficiaron de esa silenciosa maquinaria de contrabando. Algunos de ellos siguen sonriendo en actos públicos, jurando lealtad institucional, hablando de legalidad y Estado de Derecho… pero hoy, nerviosos deben estar, tanto que ni el espiritu navideño se les ve.
Y más cuando la FGR decidió reactivar el expediente contra el conocido empresario ligado al negocio del espectáculo internacional y sostuvo ante un juez razones suficientes para solicitar nuevamente su captura. Falló el criterio de oportunidad que lo había beneficiado en tiempos recientes, dictó un domicilio falso para notificaciones, presunto incumplimiento de arraigo, viajes constantes al extranjero y la sospecha de documentos irregulares. Demasiados tropiezos para alguien que juraba colaboración institucional.
El caso es de alto calibre jurídico y político. La acusación es clara y pareciera no habrá escapatorio, se le finca pertenencia a una estructura criminal dedicada al tráfico ilegal de combustible y armas, con operaciones que cruzaban fronteras, aduanas y complicidades. Se le vincula con la venta de arsenal a grupos del crimen y con el movimiento de hidrocarburos que golpea no sólo a la seguridad nacional, sino también a la economía mexicana, a la estabilidad energética y a la paz social. No es un episodio menor ni un pleito empresarial. Es una trama que toca nervios profundos del poder tamaulipeco.
Mientras tanto, llama la atención la diferencia de trato público con otros escándalos energéticos. Aquel famoso “huachicol fiscal” del llamado “señor de los tráiler”… quedó en el silencio. Nadie volvió a preguntar, nadie volvió a explicar, nadie volvió a incomodarse. Y así funciona muchas veces la justicia mexicana.
Si esta investigación realmente avanza —como parece que lo hará— podrían destaparse nombres, conexiones, negocios, favores, silencios comprados y lealtades cuestionables, incluso, hasta marcar la ruta de los nueos candidatos a cargos de elección popular de Morena Tamaulipas. El país necesita saber quiénes permitieron que la corrupción se institucionalizara en el combustible, quiénes sabían y callaron, quiénes participaron y hoy se disfrazan de servidores públicos honorables.
En la intimidad… La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México y la Cuarta Zona Naval, clausuró los “Cursos de Capacitación Nivel I” en la Escuela de Mecánica de Aviación Naval en La Paz, Baja California Sur. La ceremonia fue encabezada por el Contralmirante Roberto Bravo Granados y reunió a mandos navales, cadetes, docentes y familias.
Concluyeron satisfactoriamente 26 marineros —13 mujeres y 13 hombres—: 18 en la especialidad de Mecánica de Aviación Naval y ocho en Electrónica de Aviación Naval. Se entregaron constancias y reconocimientos a los primeros lugares por su destacado desempeño académico.
Este nuevo personal se integra a las unidades aeronavales con la responsabilidad de aplicar sus conocimientos técnicos bajo los principios de Honor, Deber, Lealtad y Patriotismo. Con ello, la Armada reafirma su compromiso con la excelencia educativa y el fortalecimiento operativo en beneficio de la Nación.
@dect1608
Cuando el glamour roza la prisión

