Desde la perspectiva de la representación geográfica, me parece positivo el cambio de Tesorero del Estado, en un movimiento en el que salió un victorense del gabinete, para hacerle espacio a un matamorense.
Por cierto que la única expresión de solidaridad con el que se fue, y de reconocimiento en la caída para Jesus Lavin, la pude observar en las redes sociales de la neolaredense Ninfa Cantu Deandar, que como ustedes saben es la titular de la Secretaria de Desarrollo Económico.
En varias ocasiones les he compartido mi opinión respecto a la sobre representación que tiene la capital, (donde solo reside el diez por ciento de la población), en el gabinete de un gobernador que también es residente de Ciudad Victoria.
Los comentaristas de la capital suelen ser muy tolerantes y comprensivos con sus paisanos, y en contraste muy críticos con los foráneos, de ahí que el funcionario al que más ocasiones han pronosticado su salida, sea el riobravense Hector Joel Villegas, “Calabazo” para sus cuates.
En lo que respecta al titular de Educación, me enteré que sus raíces también están en la tierra del maestro RIgo Tovar y que incluso ya le están armando un plan ranchero para cambiar su oficina de la Calzada Tamatan, a un cubículo del ache Congreso del Estado…. A su debido tiempo y cuando concluya el sexenio humanista.
Fuera de los tres secretarios que ya mencioné, y del secretario de seguridad que se cuece aparte, el resto de los secretarios son oriundos y/o residentes de Ciudad Victoria, por lo que es entendible que no visiten los municipios y concentren su trabajo, y los recursos que administran, en beneficio de su ciudad.
Tampico, Mante, Reynosa, Valle Hermoso, San Fernando, Ciudad Madero, Altamira no tienen presencia, en la persona de alguno de sus hijos pródigos, en el primer círculo de funcionarios estatales.
Creo que es oportuno y necesario re organizar el gabinete para abrir las posibilidades que ese movimiento implica: obtener representación de todas las regiones y municipios, foguear aspirantes a cargos de elección, re organizar compromisos y alianzas, cuidar la salida, provocar un relevo generacional, sanear las filas, etc.
Se puede empezar por hacer cambios en la tercera parte del gabinete que tenía concesionado Jesus Lavin: Contraloría, Administración, Obras Públicas, IPSSET tan solo en el primer nivel.

