Tampico, TAM.- La decisión de la Conapesca de extender la veda del camarón hasta el próximo 5 de noviembre ha generado inconformidad entre los pescadores y capitanes de barcos camaroneros del puerto de Tampico y la zona sur de Tamaulipas, quienes aseguran que la medida los mantiene sin trabajo y sin ingresos desde hace varios meses.
El capitán Arsenio Hernández, representante del sector pesquero de altamar, señaló que la determinación ha afectado gravemente la economía de cientos de familias que dependen de esta actividad.
“Tenemos 170 barcos camaroneros parados, cada uno con una tripulación de seis personas. Estamos hablando de al menos 600 familias que viven directamente de la pesca y que hoy no tienen manera de sostenerse”, lamentó.
Hernández explicó que el gobierno federal había establecido inicialmente una fecha de veda del 1 de mayo al 15 de agosto, después de movió hasta el 28 de septiembre, posteriormente se modificada al 15 de octubre y ahora se aplazó nuevamente al 5 de noviembre, cuando antes era 4 meses y ahora son 7 meses, sin que se ofreciera claridad sobre los motivos técnicos o biológicos que justifiquen la medida.
“Nos dicen una fecha y luego la cambian. Ya se dieron anticipos, ya se hicieron créditos, los barcos están listos y el combustible comprado. Pero con cada cambio nos dejan más endeudados y sin poder salir a trabajar”, expresó el representante pesquero.
Los armadores y pescadores aseguran que la prolongación de la veda favorece intereses particulares dentro del sector, y denunciaron que algunos grupos estarían presionando para mantener los barcos inactivos por conveniencia económica.
Este viernes, un grupo de pescadores acudió al Ayuntamiento de Tampico para solicitar el respaldo de la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya y de las autoridades estatales, no encontrando a la primera autoridad ya que la finalidad era gestionar una reunión con funcionarios federales que permita revisar la decisión y buscar alternativas de apoyo.
“No queremos enfrentamientos ni bloqueos, solo pedimos que nos escuchen. La situación ya es crítica para nuestras familias y no tenemos otro sustento”, afirmaron los representantes del gremio.




