Tierra de esperanza y manos solidarias

Mientras las lluvias siguen dejando su huella en el sur de Tamaulipas, hay quienes, sin protagonismos ni discursos vacíos, entienden que el dolor de una familia que lo pierde todo no puede esperar a que las aguas bajen ni a que los reflectores lleguen. El DIF Tamaulipas, encabezado por la doctora María de Villarreal, se ha sumado con determinación a las acciones de auxilio en los municipios afectados por las inundaciones provocadas por la tormenta tropical “Barry”.

Desde González, epicentro de las afectaciones, se dio arranque a una jornada humanitaria en la que los cobertores y apoyos alimentarios no son simples objetos; son un abrazo directo para quienes esta semana han visto su vida arrasada por el agua.

Esta primera etapa, coordinada entre el DIF Estatal y los DIF Municipales, con el respaldo de las autoridades federales, tiene una meta clara: llegar al último rincón donde haya necesidad, sin excusas, sin pretextos. Los Mensajeros de Paz, un grupo que ha trabajado en silencio durante años, también pusieron su granito de arena, canalizando apoyos a través de la Dirección de Atención Prioritaria del organismo estatal.

Las familias que hoy reciben estos apoyos, además de los alimentos y cobijas, están recibiendo algo que vale más que cualquier ayuda material: la certeza de que no están solas. Las instituciones, por una vez, se alinean bajo una misma causa, con el respaldo visible de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y del gobernador Américo Villarreal Anaya.

Este tipo de acciones evidencian que la política sí puede tener rostro humano, siempre que quienes la encabezan entiendan que los cargos no son para figurar, sino para servir.

En Tamaulipas, la solidaridad está dejando huella y, aunque el agua se lleve muchas cosas, jamás podrá arrastrar la dignidad y la fortaleza de su gente.

En la intimidad… Entre inundaciones y noticias de tragedia, también hay espacio para la esperanza.

En Ciudad Victoria, la Universidad Autónoma de Tamaulipas presentó oficialmente al equipo Correbasket UAT, que competirá en la temporada 2025 de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional.

En un acto encabezado por el rector Dámaso Anaya Alvarado, se dio la bienvenida a los jugadores y cuerpo técnico. Destacó la incorporación de dos talentos formados en la propia UAT: Javier Barrón, estudiante de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, e Iván Ramos, egresado de la Facultad de Comercio y Administración Victoria.

Este viernes, en el Gimnasio Multidisciplinario Victoria, se abrirá una nueva etapa para el Correbasket, que enfrentará a Fuerza Regia en su primer partido. El rector, con palabras que apuntan al corazón universitario, recordó que los equipos deportivos son un reflejo del carácter y la perseverancia de la comunidad estudiantil.

Hoy más que nunca, el deporte también ofrece un respiro entre tanta adversidad, recordándonos que Tamaulipas es mucho más que tragedias: también es pasión, esfuerzo y orgullo.

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