En la madrugada del sábado 29 de marzo de 2025, siete vehículos eléctricos de la marca Tesla fueron consumidos por el fuego en un concesionario ubicado en Ottersberg, al norte de Alemania. El incendio se desató alrededor de las 3:30 a.m. hora local y fue rápidamente controlado por los bomberos; sin embargo, los automóviles quedaron completamente calcinados. Las autoridades han iniciado una investigación para determinar si el siniestro fue provocado o resultado de un fallo técnico, y han solicitado la colaboración de testigos que puedan aportar información relevante.
Este incidente coincide con una jornada de protestas globales dirigidas contra Elon Musk, CEO de Tesla y figura influyente en la administración del presidente estadounidense Donald Trump. En diversas ciudades alrededor del mundo, manifestantes se congregaron frente a concesionarios y puntos de venta de Tesla para expresar su descontento con la influencia de Musk en políticas gubernamentales y su apoyo a movimientos de extrema derecha. Aunque la mayoría de las protestas fueron pacíficas, se registraron actos de vandalismo y violencia en algunos lugares.
En Alemania, el grupo activista «Neue Generation», surgido del movimiento climático «Letzte Generation», organizó manifestaciones en ciudades como Berlín, Múnich y Duisburgo. Los participantes criticaron abiertamente a Musk, acusándolo de promover agendas antidemocráticas y de apoyar a partidos de ultraderecha en Europa.
Además, en las últimas semanas, se han reportado otros ataques contra propiedades de Tesla en Alemania. Por ejemplo, tres vehículos en Hannover fueron vandalizados con grafitis que incluían mensajes como «KillElon» (Matar a Elon), lo que llevó a las autoridades a abrir investigaciones por delitos con motivaciones políticas.
A nivel internacional, el movimiento «Tesla Takedown» ha ganado notoriedad, con protestas en concesionarios de Tesla en Estados Unidos y Europa. Si bien muchas de estas manifestaciones han sido pacíficas, algunas han derivado en actos violentos, resultando en detenciones por cargos de terrorismo doméstico.
Las autoridades alemanas continúan investigando el incendio en Ottersberg para esclarecer sus causas y determinar si existe una conexión directa con las protestas globales contra Elon Musk y Tesla.