Un vehículo Tesla Model X, valorado en aproximadamente 2 millones de pesos, sufrió un aparatoso accidente en la Calzada Zavaleta de Puebla el pasado domingo 23 de febrero. Según informes, el conductor perdió el control debido al exceso de velocidad, lo que provocó que el automóvil se estrellara contra un poste, partiéndolo en dos, y posteriormente se subiera al área peatonal. A pesar de la magnitud del impacto, tanto el conductor como su acompañante resultaron ilesos.
Inicialmente, testigos presenciales sugirieron que el conductor podría haber estado bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, las autoridades locales han descartado esta hipótesis tras realizar las pruebas pertinentes. El vehículo involucrado había sido proporcionado temporalmente por la agencia Tesla mientras el propietario esperaba la entrega de su pedido.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad de los sistemas de asistencia al conductor de Tesla, especialmente en situaciones que requieren una supervisión constante por parte del usuario. Aunque Tesla ha implementado actualizaciones en su software de asistencia a la conducción, como la reciente introducción de funciones avanzadas en China, persisten las preocupaciones sobre la fiabilidad de estos sistemas en diversas condiciones de manejo.
Las investigaciones sobre las causas exactas del accidente continúan, mientras expertos en seguridad vial instan a los conductores a mantener una atención constante al volante, incluso cuando utilizan sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
Se habla que el lujoso e innovador vehículo era conducido de forma autónoma a unos 180 kilómetros por hora.