El narcotraficante Ismael «El Mayo» Zambada, actualmente detenido en Estados Unidos, ha solicitado al Gobierno de México su repatriación para enfrentar un proceso judicial en su país de origen. Ante esta petición, la presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido a la Fiscalía General de la República (FGR) a revisar el caso y determinar los pasos a seguir.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum confirmó que la solicitud de Zambada fue recibida en el consulado de Nueva York y enfatizó la importancia de analizar el asunto desde la perspectiva de los derechos de un ciudadano mexicano. «Lo estamos planteando a la FGR… Lo vamos a revisar, más allá de esta persona y los delitos que haya cometido, el asunto es el derecho de un ciudadano mexicano frente a ser juzgado allá sin haber seguido todo el procedimiento», declaró la mandataria.
Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, argumenta en su solicitud que su detención en Estados Unidos fue irregular y que dicho país carece de legitimidad para imponerle la pena de muerte. Además, acusa a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, de haberlo secuestrado y entregado a las autoridades estadounidenses. El capo de 77 años insta al Gobierno mexicano a intervenir, advirtiendo que su caso podría sentar un precedente peligroso en las relaciones bilaterales y permitir que otros ciudadanos mexicanos sean procesados en Estados Unidos sin un debido proceso.
La presidenta Sheinbaum subrayó que, aunque no se defiende al individuo ni sus acciones delictivas, es fundamental garantizar el cumplimiento de la ley y la Constitución. «Sí hay un tema en la carta que (Zambada) está enviando, que tiene que ver con la soberanía y el juicio… Entonces la Fiscalía ha trabajado este tema y lo vamos a revisar con el fiscal», añadió.
Este caso se desarrolla en un contexto de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, especialmente tras la reciente designación de seis cárteles mexicanos como grupos terroristas por parte de la administración estadounidense. La resolución de la solicitud de Zambada podría tener implicaciones significativas en la cooperación y las políticas de seguridad entre ambos países.