¡Shhhhh! No pasa nada -diría aquel-

En medio de un proceso electoral, el más grande de la historia de México, con más de 20 mil cargos en disputa, incluido por supuesto, el de presidente de los Estados Unidos Mexicanos, y ante el crimen de la señora Elizabeth Thomas González, los ciudadanos que gustan de salir a protestar a las calles han guardado silencio.
Los gobernantes hicieron lo que pudieron por silenciar el asesinato – no es el primero, desafortunadamente tampoco será el último en una zona metropolitana del país en constante movimiento-, sin embargo, no saber enfrentar este tipo de situaciones evidencian la ingobernabilidad en materia de seguridad, impartición de justicia y en comunicación política que padecemos. . No querer publicar, ni decir nada es el peor error de un gobernante, el peor consejo de un estratega.
Eso pretendieron hacer en 2007, y lo permitieron los sectores productivos de Tamaulipas; el resultado después lo vimos, y seguimos sufriendo todos, así que de volver a permitirlo, hay que ser conscientes de lo grave del caso, y muy mal augurio para una sociedad que lleva años esforzándose por hacer que mejoren las cosas, por exigirse a sí mismos a tener una mejor calidad de vida lejos de la inseguridad que tiene de rodillas a la nación y ha puesto en ridículo el nombre de tanto presidente que ha querido hacerle frente.
Desde Vicente Fox que rompió todo, pasando por Felipe Calderón, que intentó dejar paso libre a unos en particular, Peña Nieto que en su esfuerzo, descuidó otras áreas de la política pública y por supuesto Andrés Manuel López Obrador, el que quedará en la historia como el comandante supremo que eligió abrazar a los verdaderos enemigos de México.
Hoy quizás no hubo marchas, ni manifestaciones, tampoco plantones, porque los políticos en el poder son los que las organizaban. A lo mejor no las hubo porque los que se fueron, tampoco se despidieron con las manos limpias, ¡no!, sorpresivamente hoy no se leyeron los hashtag que exigieron justicia, ni los que se unieron en solidaridad, quizás, quizás, quizás, porque la situación de riesgo con más versiones en menos de 48 horas que logros en cinco años de Gobierno Federal, impacta negativamente a los dos bandos de la política nacional, a los grupos políticos que ahora se quieren apañar el 2024, sí, los alcanza a todos.
No queda más que preguntarnos, tal y como se hace en el ámbito futbolero: ¿En dónde están, en dónde están los activistas que nos iban a salvar?
Ojalá aparezcan pronto porque la situación lo amerita.
En la intimidad… Abrazo fuerte a toda la familia de Acuática Lagartos.
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